Día a día, mis ojos se abren esperando el milagro de la vida, el milagro de mis sueños vertidos en un solo plato de mi tiempo real. Volteando a todos lados me consuelo con saber que de nueva cuenta despierto en el regazo de la luz del día que ilumina mi rostro.
Cuesta trabajo el levantarse para ir a trabajar, pues ya no sueño con ver tu rostro, puedes tener la tranquilidad de que ya no te extraño y que en mis ojos se reflejan otras figuras que ya no buscan tu silueta. Más sin embargo una pena me agobia, el pensar que pasen los años y no termine lo que comencé en el principio de mis deseos, el bienestar de mis amigos y conocidos, el que la gente no pierda la luz que guia el camino por este andar de oscuridad.
Por lo mientras mi vida ya no es tuya ni así mismo mi amor, pero lo que te quiero aclarar es que fuiste pieza importante para mi abrir y cerrar en la forma de pensar.
Cuesta trabajo el levantarse para ir a trabajar, pues ya no sueño con ver tu rostro, puedes tener la tranquilidad de que ya no te extraño y que en mis ojos se reflejan otras figuras que ya no buscan tu silueta. Más sin embargo una pena me agobia, el pensar que pasen los años y no termine lo que comencé en el principio de mis deseos, el bienestar de mis amigos y conocidos, el que la gente no pierda la luz que guia el camino por este andar de oscuridad.
Por lo mientras mi vida ya no es tuya ni así mismo mi amor, pero lo que te quiero aclarar es que fuiste pieza importante para mi abrir y cerrar en la forma de pensar.

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