Tras una serie de sueños abrumadores en los que la ausencia de tu ser y el desapego de tus acciones demuestran lo contrario al cariño, aunado a la falta de muestras de afecto hacia mi persona, generan en conjunto, huecos en mi cuerpo asemejando un sentimiento enajenante, una invasión contra mi alma, perturbadora y dominante sobre el descanso que provoca en mí la serenidad de tus palabras, formulando así una serie de contradicciones que ocasionan el despertar abrupto de mi cuerpo.
Me obligan a levantarme cansado, con la respiración alterada y sudando, trayendo a mi la desesperación del no poderme deshacer de las imágenes que abundan en mi pensamiento, aquellas que atañen a situaciones del pasado y a inseguridades pertenecientes al futuro, liándose en el presente.
