30 may 2007

Te digo algo.

Los vicios ocultos que mi alma resguarda solo me han de llevar a tu altar con los sonidos profundos de mis pensamientos que son llevados por el viento y solo descansan en tu suave regazo.

Las tímidas miradas entrecruzadas de los primeros días en que mi cuerpo se enteraba de tu existencia, las palabras que precozmente abundan cada vez que tu voz entablaba una conversión conmigo, así como el dulce perfume de un alivio reconfortado en tus palabras que por si solas producen un sonido aunque se encuentre en un lugar sin acústica ni eco.

Todo esto sentía mi alma al llegar día a día son la firme esperanza del poder mirarte y tocarte aunque fuera solo un momento...

Más por lo pasado ahora comienzo un futuro incierto lleno de obstáculos y retos que por ti estoy dispuesto a sortear y auto evaluarme para así poder agradarte cada vez mas sin dejar de ser yo y sin pedir que dejes de ser tu.

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