El fino tono de tu piel me hace recapacitar
y ponerme de tu figura en vigilia,
mas no temo que el ser castigado
por cometer el pecado de tocar tu suave contorno,
acariciando una y otra vez sin parar desde tu hermoso torso
hasta la blanda piel que cobija tu delicada rodilla,
en un intento por sernir el mas profundo sentir
de una caricia en ese bello cuerpo que parece del mismo cielo un adorno.
Me encantaría el no poder soyosar
cada que mi alma te recuerda y extraña,
pues al no verte mi cuerpo no siente estar vivo
y en un solo suspiro espera comerse el aire puro,
en esos momentos quisiera recargarme en tu hombro
y explicarte al oído que de mi cuerpo eres la única dueña,
para que puedas entenderme y así poder verme en tus pupilas
como añoro desde el primer día que mi ser tu nombre supo.
y ponerme de tu figura en vigilia,
mas no temo que el ser castigado
por cometer el pecado de tocar tu suave contorno,
acariciando una y otra vez sin parar desde tu hermoso torso
hasta la blanda piel que cobija tu delicada rodilla,
en un intento por sernir el mas profundo sentir
de una caricia en ese bello cuerpo que parece del mismo cielo un adorno.
Me encantaría el no poder soyosar
cada que mi alma te recuerda y extraña,
pues al no verte mi cuerpo no siente estar vivo
y en un solo suspiro espera comerse el aire puro,
en esos momentos quisiera recargarme en tu hombro
y explicarte al oído que de mi cuerpo eres la única dueña,
para que puedas entenderme y así poder verme en tus pupilas
como añoro desde el primer día que mi ser tu nombre supo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario